

Los melódicos susurros
de la naturaleza viva
llenan lo imaginable
con realidades equidistantes.
Bajo esos universos evanescentes
fluyen los cielos
como brotando
etéreas lunas de agua sobre el estanque.
Y te escondes
¡OH eterno fluir!
de tenues y delicados sentidos.
Cuando apareces bajo la luz de diamantes
te puedo percibir
entre unos universos de colores
fracturando las ondas lumínicas
hasta convertirlas en mariposas de arco iris.